JESUS EN LA EUCARISTIA

 

LA EUCARISTIA
Jesús "realmente real"
El Pan nuestro de Cada Día

Real, es la palabra clave en la Eucaristía

Santa Misa

 

Juan 6:


    6:53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.
   
6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
    6:55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
    6:56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

 1Cor.11:27-30: San Pablo aquí es incluso más fuerte que Jesús

La Biblia enseña que en la Eucaristía está realmente presente el Cuerpo y la Sangre y el Alma y la Divinidad de Jesús. Que es nuestro Pan de Cada Día, y que sin ella, el cristiano no tiene "vida eterna", es un cristiano débil, enfermizo, como muerto, dice Pablo.

Real

es la palabra clave en la Eucaristía… realmente Dios!…

    Despues del Concilio de Trento, el Papa St. Pio V autorizó la publicación del Catecismo Romano y explicó su enseñanza a los pastores de la Iglesia:

    En cuanto a la

presencia en la Eucaristía, les dijo que enseñaran que el Cuerpo de Cristo esta presente con todo lo que forma el cuerpo, o sea con huesos, nervios, tendones, cerebro, corazón… realmente su humanidad completa y su divinidad perfecta.

   

La Eucharistía es el Sacramento por excelencia: El Bautismo existe para el, y los otros sacramentos se enriquecen con el.Todo el ser se nutre por el. Por eso hay que recibirlo a diario, cada día, como pedimos en la oración que nos enseñó Jesús, "danos hoy nuestro pan de cada día"… y Jesus nos lo da cada dia, pero tenemos que ir arecibirlo a diario, cada dia!

EN LA EUCARISTIA ESTA EL MISMO JESUS "REALMENTE REAL":

Esto es maravilloso: Hace 2000 años había una persona en Israel que vivía y hablaba como hombre, que parecía un hombre, pero que era Dios, se llamaba Jesús… No era un símbolo de Dios, era Dios ¡aunque parecía hombre! Pues en la Eucaristía hay pan, sabe a pan, parece pan, pero es Jesús, su misma Carne y su misma Sangre, su misma Alma y su misma Divinidad. No es un símbolo de Jesús, es Jesús, es Dios… ¡aunque parezca pan!.

La palabra clave es "Real"… Jesús en la Eucaristía está "realmente real"…

En Belén, Jesús parecía un bebé que no podía hablar ni andar… era un bebé, pero era realmente Dios… Dios que no puede andar ni hablar en Belén, que lo tenáin que vestir y alimentar y limpiar…. pero era realmente Dios!

En la Eucaristía, Jesus está todavía más humilde: Hecho vino y pan… parece pan y vino, es pan y vino, parece ahora menos que una planta o un animal… pero es Jesús, Dios, realmente real!… el exceso de Amor!… para podernos alimentar.

Así nos explican en la Biblia el mismo Jesús y San Pablo:

1- Jesús, en el "Sermón del Pan de Vida", en Juan 6:35 a 7:1:

En el grandioso sermón del Pan de Vida de capítulo 6 de San Juan, le seguían a Cristo millares de personas, porque acababa de hacer la multiplicación de los panes y los peces. Y entonces les dijo: Yo soy el pan de vida…Los judíos murmuraban de Él porque había dicho Yo soy el pan del cielo (Juan 6:35,41). Y cuando estaban murmurando de Él, no les aclaró diciéndoles que se trataba de un símbolo, sino que se lo repitió de dos formas distintas: Yo soy el pan de vida… Yo soy el pan vivo bajado del cielo; si alguno come de este pan vivirá para siempre, y el pan que yo le daré es mi carne, vida del mundo (6:48-51).

Entonces los judíos empezaron a disputar entre sí, como diciendo, este hombre se ha vuelto loco, cómo puede darnos a comer su propia carne… y cuando estaban disputando entre sí, no les dijo que se trataba de un símbolo, sino que les repitió cinco veces de formas distintas que se trataba realmente de su propia Carne y de su propia Sangre.

Así les contestó Jesús textualmente, en Juan 6:52-58: Disputaban entre sí los judíos, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré en el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre está en mí y yo en él… el que me come, vivirá por mí.

Lo repite tantas veces que hasta parece que cansa. No lo puede decir más claro: "Es mi propia Carne y mi propia Sangre", nada de "símbolos", nunca jamás se habla aquí de "símbolos" ni de "parábolas".

El resultado de estas afirmaciones, que parecen de un loco, fue que las multitudes se marcharon y también muchos de sus 72 discípulos, como nos explica la Biblia: Sus discípulos dijeron: Duras son estas palabras. ¿Quién puede oirlas? Y desde entonces muchos de sus discípulos se retiraron y no le seguían (Juan 6:60 y 66).

Fueron trágicos los resultdos de estas palabras: Las multitudes que acababan de presenciar la multiplicación de los panes y peces se marcharon. Muchos de los 72 discípulos, que habían hecho milagros en el nombre de Jesús, ahora también se marcharon, tomándolo como loco. Y cuando quedaron solos los 12 apóstoles, Jesús no les dio explicaciones, como solía hacer cuando se trataba de parábolas, no les quitó nada de lo había dicho, sino que a secas les dijo en el verso 67: Dijo Jesús a los doce: ¿Queréis iros vosotros también?

Qué tremendo debió ser este momento para Jesús. Se habían ido las multitudes y de los 72 discípulos le quedaban solo los 12, y como dudando, como diciendo: ¿Habrá perdido el juicio?

Eran los finales de la vida de Jesús en la tierra, y estuvo a punto de quedarse completamente solo, abandonado de todos… pero a los 12 no les quitó ni una palabra, no les dijo que se trataba de símbolos ni de parábolas, sino que más bien les retó: "Si lo creéis así, quedaros; si no lo creéis, podéis iros como han hecho los otros." Gracias a Dios, los 12 no se marcharon, se quedaron con Jesús, sin entender nada, sólo por la fe, guiados por la contestación del apóstol que no tenía colegio, pero que tenía un gran corazón, y la revelación del Padre: Respondióle Simón Pedro: Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros hemos creído y sabemos que tú eres el Santo de Dios. (Jn.6:68).

Y todavía pasó algo más trágico. Después de estas palabras tan tremendas, "tenéis que comer mi Carne y beber mi Sangre", los judíos no sólo se marcharon, sino que decidieron matarlo, como nos explica en el siguiente capítulo (Juan 7:1). ¿Ha pensado usted alguna vez por qué los judíos decidieron matarlo? ¿Qué es lo que dijo Jesús tan malo? Piénselo: Lo más horroroso que se le podía decir a un judío a lo largo de la Biblia es que bebiera la sangre de un animal, y ahora Jesús les dice, nada menos, que tienen que beber "su propia sangre", y que si no la beben, no tendrán vida.

Si lo que dijo Jesús hubiera sido un símbolo, no hubiera dejado irse a las multitudes, ni a los discípulos… les hubiera explicado que no se trataba realmente de su Carne y su Sangre, y tampoco hubiera dejado que a los judíos les hubiera entrado tanto odio y asco que decidieron matarlo. Pero Cristo no quitó ni una palabra de los dicho, es realmente tal como lo he dicho, realmente real, no hay nada de símbolo, el que me crea, que se quede; el que no me crea, puede irse… y el que decida matarme, puede hacerlo…

Hermano: Jesús hablaba como hombre y parecía un hombre, pero era realmente Dios. Lo mismo la Eucaristía: Sabe a pan y vino, parece pan y vino, pero es realmente el Cuerpo de Jesús, es la Carne y la Sangre de Jesús. Nunca dice la Biblia que Jesús era un símbolo de Dios, sino que era Dios… y lo mismo pasa con la Eucaristía: La Sagrada Hostia no es un símbolo de Cristo, sino que es realmente la Carne, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesús, es el mismo Jesús… Si usted no lo cree así, puede marcharse de Cristo, lo mismo que hicieron las muchedumbres y los 72 discípulos. Y si alguien le dice que es un símbolo, lo esta engañando, es un falso profeta, aunque ese alguien sea uno que se llama ministro de Cristo, y que sepa la Biblia de memoria. El diablo también se la sabe de memoria, y es un engañador, un mentiroso que está también tratando de hacerle creer a usted que la Eucaristía es un símbolo y no una maravillosa realidad, la más grandiosa que Dios pudo imaginar… para ser nuesto pan de cada día, para podernos alimentar.

2- San Pablo, en 1 Corintios 11:23-30:

Pero no sólo es el mismo Jesús quien nos explica esto, sino que San Pablo también nos lo dice, y con palabras tremendas. Léalo usted en la Biblia, en 1 Corintios 11:27-30. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor… Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Esta cita está tomada directamente de la Biblia protestante de Reina-Valera. Así dice la Biblia católica de Nacar Colunga: Así pues, quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor… Pues el que come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condenación. Por esto hay entre vosotros muchos flacos y débiles y muchos dormidos.

Querido hermano: San Pablo es bien claro. Nadie se come y bebe su propia condenación por tomarse un poco de pan y vino… o como dice la Biblia protestante, nadie se come y bebe para sí el juicio por comerse un poco de pan. Si se come y se bebe su propia condenación, su juicio, es porque está comiendo y bebiendo indignamente la Carne y la Sangre del Señor realmente, no simbólicamente.

Jesús y San Pablo no pueden ser más claros. Es real, aunque parezca pan, lo mismo que Jesús es realmente Dios, aunque parezca un hombre. ¡No es un símbolo! Y a Jesús le costó nada menos que su propia vida. Cuando lo declaró con palabras tan claras en el Sermón del Pan de Vida, se firmó su sentencia de muerte, que se ejecutó la siguiente vez que Jesús subió a Jerusalén. A Jesús le costó mucho… a ti y a mí se nos pide nada más que fe en Jesús, que es lo que vamos a ver a continuación.

Pablo, 1 Cor.11:27-30:
27
De modo que cualquiera que coma este pan y beba esta copa del Señor de manera indigna, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe,
no discerniendo el cuerpo, juicio come y bebe para sí. 30 Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y debilitados, y muchos duermen

"FE" y LA EUCARISTÍA:

En el Sermón del Pan de Vida, Jesús nos habla tres veces de la FE. Y esto de la fe es muy importante.

Yo lo entiendo a mi manera como médico, y creo que Jesús en este Sermón se comporta un poco como un médico. Me voy a explicar:

Si un paciente va a mi oficina médica y dice que tiene fe en mí como médico, se toma las medicinas que le receto tal como se lo mando… Si no las toma como le mando, es que no tiene fe en mí, aunque grite a voces que tiene fe en mí, aunque diga que yo soy el mejor médico del mundo… si no se toma las medicinas que le mando, se está engañando a sí mismo, no tiene fe en mí, aunque diga que la tiene.

Pues lo mismo pasa con Jesús en este Sermón: Tres veces nos dicen, en forma distinta "El que cree en mi tiene la vida eterna". (Juan 6:35, 40, 47). Y después nos da la "receta": Nos la repite siete veces "Teneis que comer mi Carne y beber mi Sangre". Si alguien dice que "cree" en Jesús, pero no recibe la Eucaristía, se está engañando a sí mismo, no tiene fe en Jesús, aunque lo grite a voces y se sepa toda la Biblia de memoria.

La Eucaristía es el milagro más grande y sustancioso que ha podido hacer Dios, y es el que exige pura fe. Es el más grande, porque es el mismo Dios que se nos da humildemente, hecho nada más que pan y vino, para alimentarnos a diario. Y aquí sólo se exige fe. Jesús hizo este gran milagro, en la Última Cena, después de hacer milagros visibles de dar vista a ciegos, de parar tempestades, de resucitar muertos… Cuando estaban los doce apóstoles les dijo: "Tomad y comed, ese es mi cuerpo"… "bebed todos de él, que esta es mi sangre", y los apóstoles tomaron el pan y el vino, creyendo lo que les decía Jesús, sin entender nada, ¡sólo con fe en Jesús! Sin pedir aclaraciones, porque se acordaban de lo que pasó en el capítulo 6 de San Juan, sin ninguna pregunta, ni siquiera Pedro preguntó nada. ¡Sólo fe en Jesús! Y esto mismo es lo que nos pide ahora a ti y a mí Cristo, que creamos en Él, en lo que Él dice, sólo porque Él lo dice así, y que lo tomemos pensando que es verdad tal y como el lo dice… ¡Sólo se nos pide fe en Jesús! No creas a ningun falso ministro, cree en Jesús… y en la Palabra de Dios, que lo explica en muchos sitios: En lo cuatro Evangelios, en San Pablo y en los Hechos. (Mateo 26:26-30, Marcos 14:22-25, Lucas 22:19-20, Juan 6:35-71, 1 Corintios 11:23-30, Hechos 2:42 y 48).

¡Sólo fe en Jesús! Si dices que tienes fe en Jesús, pero no haces esto tan sencillo que te pide, es que no tienes fe en Jesús, aunque lo grites a mil voces. Si dices que crees a Jesús, pero no comes su Carne no tendrás vida en ti, serás como un muerto en vida (Juan 6:53), o como dice San Pablo, serás un cristiano débil, flaco y como dormido, como muerto… y lo peor es que San Pablo nos dice que hay "muchos" de estos cristianos (1 Cor. 11:29-30). Ten fe en Jesús, haz esto tan sencillo que Él te dice que hagas, come su carne y bebe su sangre, aunque no entiendas nada, como no entendían los apóstoles, hazlo sólo porque Jesús te lo pide y créelo tal y como Él te lo dice, y tendrás vida, tu fe será verdadera… y no tendrás sino que "tienes" ya, aquí, ahora, la vida eterna (Juan 6:47 y 54) y en tu vida ahora tendrá el amor, la paz, el gozo, y el poder de Jesús, que eso es la vida eterna "ahora", no es sólo una vida que dura para siempre, sino que es una vida de alta calidad, maravillosa, llena de prodigios y manifestaciones del "poder" del Señor, ya aquí en la tierra, en tu hogar, en tu trabajo, en tu comunidad… ¡Gloria a Dios! ¡Qué grandioso y maravilloso es el Señor! Cuánto te ama… Te está esperando cada día, muy humilde, hecho nada más que pan.

JESÚS EL PAN DE VIDA:

El capítulo 6 de San Juan es uno de los más grandiosos de la Biblia, y el más sustancioso. Nos describe el sermón "Pan de Vida" de Cristo que acabamos de comentar.

En este sermón Jesús nos dice tres veces: Yo soy el pan de vida, en los versos 35, 48, y 51. Jesús es ese "pan" al que se refería cuando les enseñó a los discípulos el Padrenuestro en Mateo 6:9: El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Algunas personas piensan, cuando rezan esta oración, que Jesús se estaba refiriendo al arroz y las habichuelas, y le piden a Dios que les de el sustento físico diario… pero a lo que se refería Jesús, no es sólo al pan físico, sino a su propio cuerpo… Jesús quiere ser nuestro "pan", quiere que lo comamos a El mismo para que tengamos "vida", porque Jesús es el "Pan de Vida."

Y además, quiere que lo comamos a diario, cada día, para que sea nuestro alimento espiritual diario, lo mismo que el pan físico lo comemos cada día para alimentar nuestro cuerpo. Si en su iglesia no le ofrecen a diario el "Pan de Vida", la Eucaristía, es que su iglesia no es la iglesia de Cristo. Un pastor me decía que en su iglesia ofrecían la Eucaristía cada mes; le enseñé la Biblia, mostrándole lo que acabamos de decir, y se quedo perplejo, se lo sabía de memoria, pero nunca había pensado en ello. No lo dude, mi hermano, si en su iglesia no le ofrecen la Eucaristía "cada día", esa iglesia no es la de Cristo. Los primeros cristianos asistían diariamente a la "fracción del pan", a la Eucaristía, como nos dice la Biblia en Hechos 2:48.

La vida del cristiano es algo grandioso, donde hay maravillas y prodigios, y milagros, donde se sanan leprosos y los muertos resucitan. En la vida de muchos cristianos no hay "vida", están como muertos, aburridos, y Cristo nos dice la razón: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros (Juan 6:53). San Pablo nos lo explica así: Hay entre vosotros muchos flacos y débiles y muchos dormidos porque comeis y bebeis sin discernir el Cuerpo de Cristo (1 Cor. 11:29-30).

Así es que esto es importantísimo: Si en tu vida de cristiano no hay "poder", no hay prodigios y maravillas, es porque o no comes a diario la carne de Cristo, y estás "sin vida", como muerto, lo mismo que le pasaría a tu cuerpo físico si pasaras semanas o meses sin darle comida… o porque comes y bebes el Cuerpo de Cristo "sin discernir".

Esto de "sin discernir", que nos dice San Pablo, es importante. Un día me encontré a uno de mis hijos recortando la cabeza e Lincoln en un billete de cinco dólares. El no "discernía", no sabía lo que hacía. Hubiera hecho lo mismo con un billete de cien dólares… porque no discernía, no sabía lo que valía un billete de cien dólares, para él era como un pedazo de papel cualquiera…

Pues lo mismo nos pasa con la Eucaristía: No "discernimos", no la valoramos, no sabemos lo que vale, la tomamos como si fuera un pedazo de pan, nos sentiríamos más felices esa mañana si el sacerdote nos hubiera ofrecido un buen trabajo, o un billete de mil dólares, o las deudas que tiene la iglesia o la escuela parroquial. Eso es comer sin "discernir". La Eucaristía es el mismo Cuerpo de Cristo, es lo más grandioso que una persona puede recibir aquí en la tierra, es más que la lotería, más que nada… nos debe poner a saltar y a gozar más que si nos hubiera tocado un millón de dólares en la Lotto… Pero muchos cristianos la reciben "sin discernir", como algo rutinario que no tiene gran importancia. Y por eso es que son cristianos débiles y como flacos, como muertos, en sus vidas no hay "poder", no hay "maravillas", no hay gozo… en sus familias no se goza la belleza del amor y la paz… en sus comunidades hay aburrimiento… en sus servicios religiosos sólo hay cumplimiento (cumplo y miento).

Hace poco me decía un amigo que el Dios de nosotros los católicos vale menos de 50 dólares. Le pregunté por qué, y me dijo: Si a los católicos les ofreciera yo 50 dólares cada mañana que vinieran a mi casa, habría todos los días un fila muy larga a la puerta de mi casa, sin embargo si les ofrecen a Dios en la Eucaristía, son muy pocos los que se ven en las iglesias católicas cada mañana. Por lo tanto, para muchos católicos, su Dios vale menos de 50 dólares.

Lo que me decía mi amigo tenía mucho de verdad. Piénselo: Si usted piensa que Jesús vale menos de 50 dólares, no lo vaya a recibir "cada mañana"… yo pensé esto un día, y decidí que vale más que todos los millones del mundo, y desde ese día voy a recibirlo "cada día", y le puedo asegura que es la fiesta mas linda con que empiezo mis días, es mi pentecostés glorioso a diario, es la razón de mi vida, la que sostiene mi oficina médica a diario, la que me ha impulsado a escribir y publicar ya más de 100 libros, a tener varios programas en la radio y en la televisión, a dar cientos de charlas al año… es la razón por la que hay gozo en mi vida y en mi hogar, y la que da el poder de Cristo a mi cristianismo.

Si usted no recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo "cada día" no se queje que en su vida de cristiano no haya maravillas, no se queje de que no haya gozo en su alma, no se queje de que en su hogar no haya amor ni comprensión, ni de que sus hijos no vivan tampoco el gozo del Señor. Si usted no recibe la Eucaristía "cada día", o si la toma "sin discernir", su vida por seguro será débil, como enfermiza, de cristiano flaco, porque no alimenta al alma… su vida será sin "poder", sin amor, como adormilada, aburrida… como muerta.

Yo le pido a Dios que lo ilumine a usted, en el nombre de Jesús, que decida ir "cada día" a recibir a Jesús, a comer su Carne y su Sangre, y que lo haga "discerniendo", que viva cada mañana el glorioso Pentencostés de vaciarse cada día un poco más de sí mismo y de llenarse un poco más de Cristo, hasta que pueda gritar con San Pablo: Ya no vivo yo, es Cristo el que vive en mi (Gálatas 2:20).

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a JESUS EN LA EUCARISTIA

  1. Martin dijo:

    de donde sacas la palabra  eucaristia biblicamente hablando

  2. Manuel dijo:

    Excelente, Felicidades
     
    "La Verdad nos hará Libres"

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s